Biblioterapia en tiempos pandémicos: Dulcilea

«en algún lugar de un libro hay una frase esperándonos para darle un sentido a la existencia» Miguel de Cervantes

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La lectura va más allá de entender o interpretar un texto, siendo los beneficios de su práctica incalculables para las personas que la cultivan[1]. La biblioterapia surge del empleo de la lectura para, bien cambiar conductas, pensamientos o sentimientos de las personas que están enfermas o bien, para contribuir al desarrollo personal de aquellas que necesitan alcanzar cambios más profundos en sí mismas para mejorar su calidad de vida.

En ambas líneas se aúnan psicología y lectura, siendo la primera la denominada “Biblioterapia clínica” de la que existen estudios y programas específicos que emplean la lectura como tratamiento coadyuvante para mejorar el bienestar de pacientes con enfermedades físicas, o determinadas enfermedades mentales como pueden ser la ansiedad, los trastornos obsesivos compulsivos, el estrés o la anorexia y bulimia. Por lo tanto, se aplica en hospitales y clínicas y en ella participan médicos, psicoterapeutas y bibliotecarios. En nuestro país existen diversos proyectos que promueven esta biblioterapia clínica, como el basado en la evidencia científica y concreado con pacientes y expertos, desarrollado por la Xunta de Galicia, con la colaboración de la Red Gallega de Bibliotecas[2] o los efectuados por la Red Estatal de Bibliotecas para Pacientes de Hospitales.

La segunda vertiente de la biblioterapia se encamina al desarrollo personal y en ella intervienen los bibliotecarios, libreros, expertos en literatura o terapeutas. Ellos, a través de recomendaciones de libros de autoayuda convenientemente seleccionados (no olvidemos que muchos solo aportan generalidades y pueden considerarse incluso una estafa)[3] o de obras de ficción, novelas, poesía, teatro, nos van a permitir descubrir mecanismos para gestionar situaciones y sentimientos; nos van a ayudar a generar empatía con los problemas de otras personas; o nos van a abrir ventanas a otros mundos que nos evadan en situaciones de estrés emocional.

Esta biblioterapia está recomendada para todos y cada uno de nosotros que, en numerosas ocasiones, y más en tiempos de pandemia, nos vemos envueltos en una vorágine de cambios vitales, circunstancias no habituales, estrés cotidiano, soledad, etc. que aumentan nuestra ansiedad, esa misma que nos hace avanzar y que no siempre ha de llevarnos al psicólogo.

Los libros no nos van a curar, pero si pueden ayudarnos a sentir mejor, a comprender lo que pasa a nuestro alrededor, a identificar y sobrellevar los sentimientos que nos invaden, a mirar e imaginar de otro modo la realidad.

El distanciamiento social no impide el desarrollo de esta biblioterapia que las bibliotecas, los libreros, los psicólogos o los amantes de la literatura llevan prestando desde tiempos inmemorables[4], solo ha cambiado su forma de presentación. Son numerosas las webs y los perfiles de redes sociales que se dedican a ella. Las bibliotecas a través de sus clubs de lectura virtuales; librerías como Piccola Farmacia Letteraria que etiqueta sus libros a modo de medicamentos indicando las dolencias que tratan; proyectos como Booklife. Biblioteràpia i prescripció literaria que ofrece talleres, charlas, guías de lectura y recomendaciones, para todo tipo de público; #YoxTiLeo promovido por el Grupo LEA-SIECE de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá (UAH) cuyo fin es trasladar a tod@s, pero especialmente a quienes más están sufriendo los efectos del COVID-19, un mensaje de ánimo a través de los libros; Llegir abans de curar club de lectura ideado y promovido por la Societat Catalana de Bioètica, Barcelona Ciutat de la Literatura UNESCO y el proyecto LletrA de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) con el objetivo final de reforzar la humanización del sistema sanitario catalán gracias a la lectura y la literatura; o The School of Life que además de su web y su libro donde recoge obras de ficción clasificadas por los problemas o situaciones que puedan ayudar a solucionar también ofrece sesiones de biblioterapia personalizada.

[1] https://vuelcate.blogs.uemc.es/lee-en-navidad-dulcilea/

[2]https://bibliosaude.sergas.gal/Paxinas/web.aspx?tipo=paxtxt&idLista=4&idContido=928&migtab=928&idioma=es

[3] https://theconversation.com/si-busca-el-secreto-de-la-felicidad-no-lea-libros-de-autoayuda-149610

[4] https://www.biblogtecarios.es/lauramartinez/la-biblioterapia-un-instrumento-social/

Razón: Los nuevos alumnos que inician sus estudios en la universidad han de conocer todos los recursos que ésta pone a su alcance para ayudarles en la consecución de sus objetivos. La Biblioteca Universitaria es uno de ellos y es más que una simple sala de estudio. De ahí, surge Dulcilea.
La lectura contribuye a mejorar nuestra vida.
Temática: La biblioterapia emplea la lectura para cambiar conductas, pensamientos o sentimientos de las personas que están enfermas y para contribuir al desarrollo personal de todas las personas.
PAS: Mercedes Santiago Calvo. Biblioteca Universitaria.
Especialización: Acceso a la información.

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