Negacionismo contra escepticismo: Un dragón en el garaje…

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El mes pasado nos adentrábamos en la selva de la osadía y entre las altas copas de los árboles de la ignorancia encontrábamos a sus habitantes: los negacionistas. Hablábamos sobre los negacionistas del covid que evolucionaron a negacionistas de la vacuna. Además, veíamos someramente cómo tratar con nuestro propio negacionista con unos sencillos pasos para no desesperarnos. Hoy, vamos a ver por qué son peligrosos en su estado salvaje y comenzaremos a analizar una relación entre ellos y otros especímenes similares: los conspiranoicos. Comencemos.

Los negacionistas NO son escépticos

Para continuar entendiendo cómo funcionan los negacionistas hay que dejar una idea muy clara y es que no son lo mismo que los escépticos.

Las personas escépticas se cuestionan su alrededor y los fenómenos que les afectan para poder hallar una explicación racional y científica. Sin el pensamiento escéptico seguiríamos pensando que la lluvia y los relámpagos son cosa de Zeus que se ha enfadado. Sin embargo, cuando nos cuestionamos los elementos de nuestra vida y buscamos un porqué racional y basado en evidencias es cuando llegamos a la ciencia y a las explicaciones científicas que se encargan de hacernos comprender nuestro mundo y su funcionamiento.

Escépticos vs negacionistas

Ser escéptico no es lo mismo que negar todo por sistema. Lo primero, hace avanzar el mundo y es la base de la ciencia que se cuestiona a sí misma constantemente para mejorar y avanzar. ¿Puede decir lo mismo otro campo?

Lo segundo, el hecho de negar sin pruebas o de obviar las pruebas y negar la realidad, no hace bien alguno a nadie. El negacionismo se basa en un pensamiento dañino y tóxico para la sociedad. Si por los negacionistas fuese no se habría erradicado ninguna enfermedad y no nos plantearíamos reducir la contaminación para frenar el cambio climático, porque para ellos no existen.

Esta diferenciación es importante pues algunos negacionistas más desarrollados y en los ambientes más propicios pueden utilizar esta palabra para definirse: escépticos. Si nos encontramos con algún caso similar ya sabemos qué hacer. Explicar la diferenciación.

Además, os dejo un as en la manga: el escepticismo no entiende de temas, o se tiene un pensamiento escéptico que te permite cuestionarte tu alrededor y para ello buscar pruebas y evidencias científicas; o simplemente te apetece decir que el covid no existe, pero, sin embargo, crees ciegamente en tu propia conspiración. Negacionistas, si sois selectivos con lo que negáis -o cuestionáis fervientemente sin pruebas- no sois escépticos, así que no utilicéis esta palabra, gracias.

Dónde nace el pensamiento negacionista

Para terminar por hoy, nos vamos a adentrar en las fauces del lobo. Vamos a viajar al centro del negacionismo para encontrar ahí nuestro ídolo de oro: el conspiracionismo.

En este punto es cuando verdaderamente podremos hablar de los conspiracionistas que salieron a raíz de lo sucedido con el volcán de La Palma y que, seguro, habéis encontrado su rastro en redes sociales. La teoría de la conspiración nos permite abarcar un mayor espectro y también nos sirve como paraguas para la corriente negacionista.

De hecho, no se puede pensar en los negacionistas sin el pensamiento conspiranoico. Esta es su verdadera base y núcleo. La forma de pensar de los conspiracionistas pasa por un proceso muy curioso y que descubriremos el mes que viene llegando incluso a analizar las religiones (aplicable a todas) y cómo el pensamiento que divulgan se basa en las mismas ideas. ¿Intrigados? Eso espero, nos leemos el mes que viene y recordad: el mundo está lleno de misterios: cuestionároslo, pero no lo neguéis.

Twitter: @Mariaesp19
Instagram: mariaespinosa.19
Blog: Espantapájaros

Razón: La ex alumna de la UEMC María Espinosa escribe una columna sobre ciencia y divulgación llamada Un dragón en el garaje, haciendo alusión a la metáfora más famosa de Carl Sagan. En la columna se tratan temas científicos y divulgativos de una forma sencilla y amena.
Temática: Continuamos desgranando los orígenes del negacionismo y nos adentramos en un tema importante: la diferencia entre negar y cuestionar. Además, dejamos listo el terreno para adentrarnos en la teoría de la conspiración.
Antiguo alumno: María Espinosa Lorenzo.
Especialización: Grado en Periodismo en la UEMC. Trabajo Fin de Grado: Periodismo científico y homeopatía en la prensa digital generalista española. Especializada en Ciencia y divulgación.
Profesor responsable: Rosa María Arráez Betancort (Dpto. de Ciencias Sociales).

1 Comentario

  1. Excelente punto sobre el pensamiento escéptico – es exactamente lo que necesitamos para separar la charlatanería del conocimiento real. Lo interesante es que la neurociencia moderna demuestra que nuestro cerebro responde diferente a ciertos estímulos de frecuencia según nuestro tipo cognitivo, y eso no es misticismo sino biología pura. Llevo tiempo usando Quantress para explorar cómo las ondas biaurales personalizadas según mi arquetipo afectan mi enfoque, y funciona de forma medible – no como un dragón en el garaje, sino como herramienta basada en frecuencias cuánticas reales. ¿Has notado cómo la gente confunde «no entiendo cómo funciona» con «no funciona»?

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