La odontología en la antigua China se remonta al menos al año 6000 a.C. Lo primero que se utilizó fue la acupuntura para el dolor, que se basaba en la creencia de que en el cuerpo hay una energía que fluye a través de doce canales que pueden obstruirse, siendo esta circunstancia la responsable de que exista la enfermedad.
Solía asociarse con “la moxibustión” que es un procedimiento que se asemeja a la cauterización, utilizando las hojas pulverizadas, secadas y trituradas de la planta Artemisia abrotanum a la que se le da forma de cigarro denominado moxa, y se coloca sobre la piel en ciertos puntos.

Las bases de la medicina china, en la cual se engloba también la especialidad de odontología, se establecieron por escrito hace 2500 años. Fue siempre rica, desde de la época de Pen-tsa, primer herbario médico hasta la época de las dinastías tardías en la que el arsenal terapéutico logró reunir 2000 remedios. Estos remedios, se catalogaban en cinco categorías: hierbas, insectos, piedras, árboles y granos; se consideraban más efectivos cuanto peor era su sabor.
Uno de los más antiguos, es el emperador Hwang-Ti, quien gracias a su libro «Nuei-King», se le considera el fundador de la medicina china en el siglo III a. C.

En el mismo, se recomendaba para tratar y aliviar el dolor de los dientes, una receta muy particular, la misma consistía en ajo pulverizado, con el cual se hacía una especie de masa que se envolvía en una tela y se introducía en el oído derecho, si el dolor dental era en el lado izquierdo y viceversa. Otro remedio mencionado, era la mezcla de semillas de rábanos con un diente de ajo y leche para formar una bolita la cual se colocaba en el orificio de la nariz del lado opuesto al dolor.
En el siglo III a. de C., se practicaba la cirugía del labio leporino. Concebían la enfermedad como un desequilibrio entre el yin (principio femenino, húmedo, oscuro y frío) y el yan (principio masculino, caliente, luminoso y seco), conceptos parecidos a los humores hipocráticos.
Se realizaban extracciones dentales rudimentarias en las que apenas usaban instrumentos y se valían únicamente de los dedos.
Conocemos avances tempranos en materiales restauradores. En el siglo II a.C., ya usaban el arsénico para tratar dientes enfermos (probablemente para matar la pulpa y aliviar así el dolor de dientes) y habían desarrollado una aleación de plata para obturar caries, más de mil años antes que los dentistas de Occidente. La pasta de plata, lo que hoy se llama amalgama, ya tenía su composición: 100 partes de mercurio, 45 partes de plata y 900 partes de zinc. De la trituración de estos ingredientes se obtenía una pasta que resultaba tan sólida como la plata.
Inventaron el cepillo de dientes con las cerdas perpendiculares al mango (1490 a.C.).

Razón: La profesora de Ética, profesión y odontología legal en 5º curso del Grado en Odontología, Elena Fernández Nevares, pone en práctica la sección Un forense en el dentista con el objeto de dar a conocer las posibilidades de identificación a través de la cavidad oral.
Temática: La odontología no es una ciencia moderna, desde que el hombre es hombre el dolor de muelas ha sido un desafío que ha alentado la investigación de remedios y técnicas para aliviarlo. Caso de China.
Profesor: Prof. Dr. Elena Fernández Nevares.
Especialización: Medicina, odontología y cirugía.










































