El interés por el cuidado de los dientes en la cultura maya era evidente, aunque su intención parece que iba más ligada a cuestiones religiosas y estéticas que sanitarias, y era un aspecto que tenía mucho que ver con el orden jerárquico establecido en su sociedad. La salud y estética dental era muy importante, pues denotaba belleza, linaje y estatus.
Tenían una dieta basada prácticamente en carbohidratos, que carecía de alimentos ricos en proteínas y vitamina C, esto provocó que gran parte de su población padeciera en muchas ocasiones de periodontitis y caries.
Los mayas empezaron a practicar diferentes técnicas “odontológicas” para mantener una buena higiene dental, y ya tenían buenas costumbres dentales como la de lavarse los dientes después de cada comida.
Usaban el chicle, una sustancia gomosa orgánica natural que provenía de la resina de un árbol conocido como chicozapote que crece en el bosque tropical, para limpiarse la boca antes de las ceremonias, mitigar la sed en épocas de sequía y aumentar la salivación. La palabra chicle proviene del vocablo maya “sicté ya”, que vendría a significar masticar con la boca.
Trataban afecciones en las encías o dientes utilizando infusiones de corteza de árbol o raíz de maak, con el fin de controlar el sangrado de las encías y úlceras bucales o la leche de tallo de laal para el dolor de las caries.
La boca era una parte del cuerpo profundamente simbólica, pues se consideraba que el alma de una persona se materializaba en su aliento, razón por la que al morir se ponía una gema en la boca del difunto para recoger su espíritu antes de su enterramiento.



La incrustación de piedras preciosas en la boca no era solo una manera de embellecerse los dientes (algo habitual en una sociedad que se los afilaba y limaba), sino que también servía para mantener el alma sujeta al cuerpo e impedir que fuera atacada por la magia.
Razón: La profesora de Ética, profesión y odontología legal en 5º curso del Grado en Odontología, Elena Fernández Nevares, pone en práctica la sección Un forense en el dentista con el objeto de dar a conocer las posibilidades de identificación a través de la cavidad oral.
Temática: La odontología no es una ciencia moderna, desde que el hombre es hombre el dolor de muelas ha sido un desafío que ha alentado la investigación de remedios y técnicas para aliviarlo.
Profesor: Prof. Dr. Elena Fernández Nevares.
Especialización: Medicina, odontología y cirugía.











































