La dieta mediterránea para el cerebro, en Un dragón en el garaje…

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Que la dieta es un factor influyente en nuestra salud tanto mental como física es un hecho del que ya hemos reflexionado en esta sección. Científicamente, podemos afirmar que cuanto más sano está nuestro cuerpo, mejor nos alimentamos y más ejercicio realizamos, nuestra mente estará más alejada de problemas como la depresión – aunque evidentemente hay más factores que interfieren con esta enfermedad -, pero lo que es un hecho es que cuidando nuestro cuerpo cuidamos de nuestra mente hasta niveles que tal vez no sospechábamos.

De lo que se come… se envejece

La dieta afecta al funcionamiento de nuestro cerebro y nos pone en riesgo de padecer enfermedades degenerativas. Ha aumentado el número de estudios que relacionan claramente los malos hábitos alimentarios y el sedentarismo con el envejecimiento cerebral acelerado. A pesar de que no es el único factor, ¿no será más positivo llevar una dieta saludable, una vida activa y vivir más y mejor?

Nuestra salud mental pasa por una dieta sana y equilibrada, pero el estado de nuestro cerebro también. Un estudio realizado por varios investigadores de universidades de Suecia y Nueva Zelanda reveló que la dieta mediterránea era una de las que mejores resultados alumbraba en cuanto a la salud cerebral. De hecho, se reveló cómo aquellas personas con mayor adherencia a la dieta mediterránea mostraban menor deterioro cognitivo con el paso del tiempo. Si esto no es suficiente para convencernos de llevar una dieta sana y equilibrada, también se han observado los beneficios de perder peso en casos de obesidad. Se comprobó que, en mujeres obesas – con un grupo de control sin cambios en su dieta – la pérdida de peso mejoró significativamente la memoria y aumentó el volumen de la materia gris del cerebro. Y es que nuestro cerebro es una parte del cuerpo a la que le afecta igualmente nuestra dieta, por si quedaba alguna duda.

Más obesos, más diabetes, más riesgo de demencia

El aumento excesivo de masa corporal es como se define la obesidad, mientras que la diabetes puede ser de dos tipos. La diabetes de tipo 1 en la que el páncreas no puede producir insulina; y la diabetes de tipo 2 en la que el cuerpo sí produce insulina pero que, generalmente por una mala dieta, el cuerpo se ha vuelto resistente y no la usa correctamente. Tanto la obesidad como la diabetes son un claro factor de riesgo para enfermedades cardíacas, pero también se está comprobando cómo lo son para las neurodegenerativas como han demostrado varios estudios.

Un metaanálisis realizado por el departamento de psiquiatría de la Universidad de Nueva York concluyó que la evidencia en cuanto a la relación de la obesidad y la diabetes con el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer era significativa. Es decir, que aumenta las probabilidades de padecer la enfermedad si previamente se ha tenido obesidad o diabetes. Y es que la obesidad es un factor de riesgo para múltiples enfermedades; de hecho, es en sí misma una enfermedad. Nadie desea estar enfermo, de la misma manera que ningún ser vivo desea dejar de vivir. Por ello, me sigue sorprendiendo que, pese al claro aumento de la obesidad en los últimos años, nos neguemos a verlo como una condena y haya un escudo social que acepta el padecimiento de tal enfermedad sin fomentar que se reduzca.

Así que la conclusión es evidente y sencilla, para prolongar nuestra vida no basta con preocuparse por tener un cuerpo que nos permita llegar, sino también una mente sana. En ambos casos, la solución pasa por un estilo de vida saludable con dos pilares básicos: la dieta sana y el ejercicio. Y es que estos dos pilares no solamente afectan positivamente a nuestro cuerpo (cerebro incluido) sino también son básicos para prevenir patologías mentales como la depresión. Ya se dijo siempre que de lo que se come se cría.

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Blog: Espantapájaros

Razón: La ex alumna de la UEMC María Espinosa escribe una columna sobre ciencia y divulgación llamada Un dragón en el garaje, haciendo alusión a la metáfora más famosa de Carl Sagan. En la columna se tratan temas científicos y divulgativos de una forma sencilla y amena.
Temática: Investigación acerca de algunos estudios que determinan la relación entre la dieta y el deterioro cognitivo, así como la relación entre la obesidad y la diabetes con la enfermedad de Alzheimer.
Antiguo alumno: María Espinosa Lorenzo.
Especialización: Grado en Periodismo en la UEMC. Trabajo Fin de Grado: Periodismo científico y homeopatía en la prensa digital generalista española. Especializada en Ciencia y divulgación.
Profesor responsable: Rosa María Arráez Betancort (Dpto. de Ciencias Sociales).

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